Frontiñán, 3 de enero de 1947


Imagen satélite de Frontiñán (Fuente: IDEAragon).

    Existen infinidad de historias sobre el maquis acontecidas en el Sobrarbe durante los agitados años 1940. Muchas de ellas son prácticamente desconocidas y solo recordadas gracias a testimonios orales. La que relataremos a continuación aconteció en Frontiñán, actualmente un pequeño despoblado situado entre Hospitaled y Olsón.

    En diciembre de 1944, siguiendo la información facilitada por la familia, dos guerrilleros se presentaron en este pequeño núcleo formado por tres casas. A un hombre que vieron cuidando el ganado en las afueras (Joaquín Salamero Bellosta, 73 años) le preguntaron si había alguien de fuera en el pueblo. Les dijo que no, desconociendo que había llegado poco antes la guardia civil. Cuando los guerrilleros entraron en su casa se encontraron de bruces con los agentes, iniciándose un tiroteo en el que uno de los guerrilleros murió.

    Gregorio Buil Paul, nacido en Olsón y casado con Juana Salamero Escapa (hija de Joaquín), medió ante el párroco de Olsón para que fuera enterrado dentro del cementerio del pueblo, y no fuera del recinto como era su intención. Aunque fue enterrado en el pueblo, se desconoce si finalmente lo fue dentro de los muros del cementerio, ya que su tumba no está marcada. Tampoco se ha encontrado constancia documental de la muerte de este guerrillero, más allá de las pocas referencias existentes en los informes de los propios guerrilleros.

    Años después, en enero de 1947 (según el informe guerrillero que reproducimos parcialmente a continuación, el día 17; según los datos más fiables de la guardia civil, el 3 de enero), hacía las 15:00 horas tres maquis ejecutaron al alcalde de Salinas de Hoz, Isidro Mairal Cosculluela.

    Más tarde, el mismo día, se presentaron dos maquis en Frontiñán para vengar la muerte del compañero en 1944. Los guerrilleros consideraban que Joaquín Salamero había sido el causante del trágico enfrentamiento de 1944 al dar el chivatazo a la guardia civil. Como vemos, las versiones son discordantes.

    Los guerrilleros pidieron comida a Joaquín, dejándoles éste que entraran en casa. Una vez dentro, le dispararon en la cabeza, dejándolo tirado en el suelo y dándolo por muerto. El herido fue asistido en un primer momento por su yerno Gregorio, que le tapó como pudo la herida para frenar la hemorragia. Finalmente sobrevivió, aunque en documentos oficiales donde constan los hechos se señala erróneamente su fallecimiento.

    También dispararon a la hija (Juana Salamero Escapa, de 40 años) sin llegar a herirla. Acto seguido, abandonaron el pueblo llevándose las dos escopetas que había en la casa.

    Tomás Chacón, uno de los guerrilleros pertenecientes a la conocida como Agrupación Guerrillera del Alto Aragón, explica en un informe conservado en el archivo histórico del PCE su versión de los hechos. Al hablar en tercera persona, da a entender que no estuvo presente en la acción:

"Primeramente explicaré, las [acciones] que a mi punto de vista, se hicieron bien, por ejemplo: la que se hizo en Salinas de Hoz, el 17 de enero de 1947. Esta estuvo bien preparada porque además que se hacía justicia con un gran fascista, se le daba castigo a un traidor que por su culpa detuvieron 6 camaradas y dos fueron muertos por él mismo, con su mismo fusil. Esto fue muy bien acogido por todos los antifranquistas que lo conocían. La misma noche del 17 de enero de 1947, se le hizo justicia a un fascista, dejándolo por tierra como muerto, pero amaneció vivo. Aquí no hubo la suficiente serenidad para mirar si estaba muerto. Cogieron las dos armas que tenía y se marcharon a su puesto. Pero aunque se escapó de la primera, los antifranquistas decían que eso le serviría de escarmiento, para que no haya matar a más guerrilleros, como los que murieron en su casa, por su culpa. Esta operación fue en el pueblo de Uson [sic, se tiene que referir a Olsón]."

    No se puede saber con seguridad quienes fueron los dos hombres que intentaron acabar con la vida de Joaquín Salamero, aunque algunos datos nos pueden dar pistas. Uno de los hombres era conocido de vista de la familia, ya que incluso en unas fiestas de algún pueblo cercano llegó a bailar con la hija de Joaquín. Podría ser que se tratara de Manuel Cosculluela Lacambra, ya que era originario del pueblo de Mondot, cercano a Frontiñán. Conocía perfectamente la zona y su grupo se solía mover por ella.

    En el informe de otro guerrillero, Miguel Tosán Bajen (de Monzón), se explica que en esa época hizo varias acciones con Manuel, aunque no menciona la de Frontiñán. Es difícil determinarlo, pero también podría ser uno de los implicados.


Fuentes:

  • Entrevista del autor a J.B.L. (bisnieto de Joaquín Salamero).

  • Autobiografía de Tomás Chacón (Archivo Histórico del PCE. Sección: Equipo de pasos. Signatura: jacq 27-28).

  • SÁNCHEZ AGUSTÍ, Ferran: Maquis en el Alto Aragón. La guerrilla en los Pirineos Centrales (1944-1949). Editorial Milenio. Lleida, 2011. En la página 220 se mencionan los hechos, aunque la información y la fecha son inexactas.

  • https://idearagon.aragon.es

  • Se pueden consultar más fotos de Frontiñán en la actualidad e información sobre el despoblado en los blogs Despoblados de Huesca y en el de  Paco Monclús



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